Lo que sucede es que está colgada en mi Escuela.
A ver, puede haber pasado:
1. Algunos sujetos antes "colgaban perros" ; ahora palomas, lo que marca una resemantización de las imposturas.
2. Estaba muerta y la colgaron para inmortalizar la última idea que pasa por nuestra cabeza.
3. La mataron y después la colgaron, ídem.
4. ¿Fueron los de la mañana o los de la tarde?; es decir, filósofos o literatos.
5. Es una paloma colgante
6. Alguien interpretó un gesto sinuoso en el lenguaje de la aves; y cumplió su último deseo.
En fin, la cuestión es que muchas cosas han pasado en esta Escuela, pero que se haya perpetrado esto me parece la expresión de la indiferencia y de la majadería que impera, al parecer, en ese lugar.
Los que ingresan a esta Escuela sólo la utilizan como trampolín para carreras como Derecho, Psicología, etc. Siempre "me llegó al pájaro" -ya que estamos en el tema- ver "ese carnaval de primer año"; desde luego que hay individuos que creen en lo que hacen, están equivocados, pero ahí están, fieles al castigo. Otros viven ya condenados por la poesía o la narrativa. (Sólo falta que en la entrada a la "escuelita" (como la llamó J. Zamudio) se graben estas palabras: "Oh, vosotros, los que entráis, abandonad toda esperanza" Canto tercero de La divina Comedia).
Sea lo que haya sucedido; esa paloma no tenía por qué pagar pato.
Sea lo que haya sucedido; esa paloma no tenía por qué pagar pato.




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